Chistes varios

En unos  grandes almacenes.
—¿Tienen ustedes juegos de cama?
—Sí, naturalmente.
—¿Me da el reglamento?

Dos prostitutas en una esquina en plenas fiestas navideñas.
—Oye, María, ¿tú qué le pides a los Reyes Magos?
—Yo, $150. Como a todos.

En el fuerte, el vigía del Séptimo de Caballería grita:
—¡Capitán! ¡Vienen unos 203 indios!
—¿Cómo que unos 203 indios?
—Sí, tres delante y unos doscientos detrás.

Harto de que cada noche le robaran los frutos de su huerto, Mauricio decide hacer guardia para pescar al caco in fraganti. Efectivamente, a medianoche, un malhechor se sube al cerezo y empieza su hurto. El labrador, sigilosamente, se sitúa debajo del árbol y alzando la mano le agarra fuertemente los testículos.
—¡Ladrón! ¡Dime quién eres!  ¡Cobarde! ¿Cómo te llamas? Hasta que no me lo digas no te soltaré. Repito:  ¿Quién eres?
Cuanto más tardaba el ladrón en contestar, más apretaba el hortelano las  vergüenzas del ladrón, que se retorcía adolorido.
—¡Da la cara! ¡Dime de una  vez quién eres! Si no te identificas, seguiré apretando...
Al final, con los atributos  del ladrón casi triturados, se produce el desenlace de esta  escena:
—De una vez por todas. ¿Quién eres?
—El sor... do... mu...  do...

Final del concurso de Miss Universo. 3 finalistas, al fondo las 56  participantes, 2 miembros del jurado haciendo preguntas:
A ver señorita, ¿cuánto  suman 2+2? Ella responde: Uhmmm ¿5?
Y las de atrás (a coro) —Que  le den otra oportunidad, que le den otra oportunidad...
Esta bien...(empieza a  pensar otra vez): ¿6?
Y las de atrás (a coro) —Que  le den otra oportunidad, que le den otra
oportunidad....
—Mmmmm ¿4?
Y  las de atrás (a coro) —Que le den otra oportunidad, que le den  otra
oportunidad....

El camarero al  cliente:
—¿Cómo ha encontrado el señor el bistec?
—De milagro, oye,  ¡¡¡de milagro!!!

Llega el primer dia el catedratico de Fisica, y dice...
—A ver, sale un avion de Miami a las 14:27 horas destino Tampa,con una velocidad en el momento de despegar de 221 kilometros por hora. El viento es de 14 nudos direccion SE. Mi prima se llama Elena. ¿Cuántos años tengo yo?
Toda la clase empieza a  murmurar y están así durante un buen rato sin saber que responder hasta que uno  levanta la mano.
—A ver ¿tú lo sabes ya? 
—Sí ,  44.
—Muy bien. ¿Cómo lo has sabido?
—Bueno, es que tengo un  primo que es medio comemierda y tiene 22.

Un transportista llevaba una partida de pingüinos hacia el zoológico,  cuando a medio camino se le estropea el camión refrigerado. Preocupado, trata de  reparar el problema y al ver pasar un camión repartidor de leche consigue que se  detenga. Entonces le dice al lechero:
«Mira, te voy a dar $500 para que me hagas el favor de llevar estos pingüinos al zoológico».
El lechero toma el dinero y se lleva con gusto a los pájaros en su camión refrigerado. Mientras tanto, el transportista logra arreglar la avería y de inmediato enfila hacia el zoológico. En cuanto llega, ve salir al lechero con los pingüinos, en fila, detrás de él. El conductor le pregunta al lechero:
«¿Adónde vas con los pingüinos?» «Mira, ya los lleve al zoológico, pero como me sobró dinero los voy a llevar al cine».

Yacía un hombre malherido en plena calzada, cuando un transeunte lo descubre. Se acerca a él y contempla, horrorizado, que tiene un puñal clavado en la espalda.
—¿Le duele mucho, caballero?
—Sólo cuando me río.

Un borracho se monta en un autobús (bus, guagua, colectivo, camión; como quieran...). En el asiento de al lado está un Testigo de Jehová, que tras mirarle un par de minutos y constatar su estado ebrio, le espeta:
—Vas derecho hacia el infierno, ¿sabes?
—Concho, ¡me volví a equivocar de autobús!

—Pues el otro dia vi un anuncio en el periódico que decia «profesora nativa enseña el bulgaro». Pues mira, fui, ¡y resulta que es un idioma!

Estampas de Miami.
Empezamos por Radio Mambí. Las palabras del doctor y catedrático Antonio Alonso Avila, »...los presidentes de esos países nos han hecho ojos sordos».

En la misma emisora, relatando un corresponsal un acto donde cantó el coro infantil de las escuelas Lincoln—Martí.. «Y pronto estarán los niños de las escuelas Lincoln Díaz—Balart»...En realidad, el gazapo sólo fue una vez, aunque se corrigió «Las escuelas Lincoln Díaz...¡Lincoln—Martí!» en numerosas ocasiones.

Y finalmente, en un Ford Festiva en la 27 Ave. y la 836. Una pegatina de  color rojo «Ama a tu prójimo». Al lado, en verde y con la imagen de Cuba  superimpuesta: «La guerra es la única solución».

Era un señor con tan  mala suerte, que se sentó en un pajar y le  pinchó la aguja.

—Oiga, si echo la carta  hoy, ¿llegará a Atlanta?
—¡Pues por supuesto!
—Me lo temía, la carta va para Nueva York.

Se encuentran dos amigos.
—Hombre, José, ¿cómo te fue el fin de semana?
—Bien, Antonio, me fui a pescar y conseguí 35 libras de pescado en Los Cayos. ¿Y tú?
—Ay, chico, no te quiero ni contar. En qué mal momento me fui a los Everglades...
—¿A los Everglades?
—Sí, ahí después de la Calle Ocho. Sabes que me gusta cazar, y agarré mi escopeta y tiré contra algo que se movía en un arbusto.
—¿Pero estás loco?
—Resultó ser un venado hembra...
—¿Qué?
—Sí, y además estaba preñada.
—Ay, mi madre, ¿qué hiciste?
—Bueno, pues tuve que excavar un agujero y enterrarla. Pero cuando ya estaba terminando, pasó un guardaparques.
—Ay, Dios mío, tendrías que pagar tremenda multa.
—Qué multa ni qué diablos, le pegué un tiro ahí mismo.
—¿Pero tú te has vuelto loco!!!!!???
—No, lo peor no es eso...
—¿CÓMO?
—Sí, cuando ya le estaba terminando de enterrar, pasaron dos indios micosuquis de esos...
—¿Y TE VIERON?
—Sí...
—Ay, mi madre...
—No tuve más remedio que matarles a los dos...
—Pero Antonio, y tú que vienes de una familia tan pacífica, que ni quisiste pertenecer a Alpha 66...
—No, pero espera...
—¿Hay más?
—Ya cuando estaba acabando con los dos indios (eran chiquiticos), pasa un bus lleno de turistas...
—PERO TE HAS VUELTO LOCO... ¡ERES COMO RAMBO!
—Espera, espera...
—AY, MI MADRE, ¡TE HACE FALTA UN MEDICO!
—¿Médico? Qué médico ni nada, lo que me hace falta es otra cosa. Si no me das tu pescado, mato a todos los turistas...

Son dos estatuas,  un chico y una chica, desnudas una frente a la otra en medio de una plaza. En  esto que se les aparece Dios:
—Hola chicos, como llevan 200 años uno frente  al otro sin pestañear y han sido buenas estatuas, os voy a conceder un  deseo.
Las estatuas contestan al unísono:
—Dios, nuestro deseo es ser  humanos.
Y Dios contesta:
—Ese deseo es muy difícil, pero bueno, os lo  concederé. Seréis humanos durante 10 minutos, procurad aprovecharlos.
En esto  que las dos estatuas se vuelven humanas. Rápidamente bajan de los pedestales en  los que estaban y se van detrás de unos matorrales. Al momento empiezan a oírse  ruidos:
—¡¡¡Ahh, así, así, uyyyy, sigue, sigue, no pares!!! ...  ¡¡¡
¡¡Cómo me gusta, cómo disfruto!!!!!
A los cinco minutos se acerca Dios  y les dice:
—Daros prisa que sólo quedan 5 minutos.
Y detrás de los  matorrales se escucha a la estatua femenina decir:
—¿¿¿Oíste??? Date prisa,  ahora me toca a mí, tú sujetas a la paloma y yo me cago en  ella.

Y por último, recomiendo una  visita a esta página. Si crees que los boleros no tienen nada  que ver con la retórica, estás equivocado.

Un antropólogo visita a una  tribu remota de indígenas, que debido a su distancia están en condiciones  prehistóricas. A la tribu no le hace mucha gracia los forasteros, y decide matar  al pobre científico.
—Por venir sin armas, puede  elegir el día y la hora de la ejecución.
El antropólogo, angustiado,  se acuerda de que a la noche siguiente va a haber un eclipse lunar. «Por lo  menos podré convencerles de mis poderes. Sociológicamente no es nada ético  hacerlo, pero qué diablos, prefiero estar vivo», piensa.
—Muy bien, para que aprecien  mis poderes, quiero que me ejecuten mañana por la noche a las  10:10.
—Perfecto, contesta el jefe, así nos dará tiempo de ver el eclipse  después.

Un hombre le pregunta a un taxista:
—¿Cuánto vale dar una vuelta por Barcelona?
—Eso depende del tiempo.
—Supongamos que llueve...

—¡Almirante, quince fragatas se aproximan por estribor!
—¿Una flota?
—No, flotan las quince.

En el Ejército:
—Soldado, ¡ice la bandera!
—Pues le ha quedado muy bonita, mi sargento.

—¡Doctor, doctor! ¿Cómo ha ido mi operación?
—¿Qué doctor? ¡Soy San  Pedro?

Va un loco paseando una piedra cogida de una cuerda. Se le acerca el director del centro, que ya estaba harto de tanto loco, y le pregunta:
—Qué, ¿paseando al perrito, no?
—Pero qué perrito, ¿no se da cuenta de que es una piedra?
—Muy bien, muy bien. Para que vea que nosotros somos sensibles a las mejoras de nuestros pacientes, le voy a dejar en libertad.
El loco a la calle con su piedra, vuelve la cabeza y dice:
—¿Ves lo que te dije, Sultán? ¡Si no ladrabas, les engañaríamos!

En un fuerte del Oeste:
—¡Mi capitán, vienen los  indios!
—¿Son amigos o enemigos?
—Parece que son amigos, porque vienen todos juntos. «¡Qué desgraciado soy! No sé si cortarme las venas o dejármelas largas» (Luis Sánchez Polack, «Tip» ).

En el colegio de  periodistas:
—Hola, buenas; mire, yo quiero ser periodista.
—¡Manolo! Ven a tomarle los datos a este imbécil.
—¡¡Oiga, imbécil lo será usted!!
—¡Manolo! No vengas, que no sirve.

—¿Sabes? soy vidente, y por $10 te digo el futuro.
—¿$10? OK.
—Yo seré vidente, tú serás vidente, él será vidente...

Se encontraba una noche el conde Drácula muy atareado reparando su ataúd.
—¡¡¡Igor!!!! —gritó
—Mande, señor conde —contestó Igor.
—Pásame el destornillador.
—¡Sï, señor conde!
En un rato llegó Igor con el encargo y Drácula grita:
—¡¡¡¡Estúpido!!!! ¡¡¡¡EL DE CRUZ NOOOO, YYAAAGGGH...!!!

Atribuido a Groucho Marx:
Estaba Groucho Marx en una  reunión de la alta sociedad, cuando vió que había una señora especialmente bien  vestida. Se acercó a ella y le preguntó:
—Señora, ¿se acostaría usted conmigo por mil millones de dólares?
—Por supuesto —contestó la señora, toda seria.
—¿Y por un dólar? —volvió a preguntar Groucho.
—¿Pero quién se ha creído que soy? —respondió la señora.
—Eso ya ha quedado suficientemente claro; ahora estamos hablando de precios.

Un hombre va a la consulta de un abogado.
—¿Y usted cuánto cobra por  una consulta breve?
—$100 por cada tres  preguntas.
—Es un poco caro, ¿no?
—Pues verdaderamente, no. Y  dígame, ¿cuál es su tercera pregunta?

Suena el teléfono a las  cuatro de la madrugada. El señor contesta casi dormido. Del auricular sale una  voz ronca que se entiende con dificultad.
—Ho... la... Ya... sé...  ha... blar...
—¡Coño! Yo también sé hablar y no me dedico a molestar a los demás a  estas horas...
—Pe... ro... yo... soy... u... na... va... ca...

¡Que alegria, Constantino, me han tocado dos millones en la lotería!
—¡Qué bien! Felicidades,  Joaquin. Y qué haras con tanto dinero?
—Pagar las  deudas.
—¿Y el resto?
—Que  esperen.

Un cura está dando misa y va a empezar su sermón:
—Hermanos, hoy vamos a  hablar de la mentira y de los mentirosos.
Cuántos de vosotros recordais lo que dice el capitulo 32 de San Lucas?
Todo el mundo levanta la  mano y entonces el cura continua :
—Bueno, pues a eso me  refiero. El evangelio de San Lucas solo tiene 24 capítulos.

¿Sabes que se ha muerto Antonio?
—No me digas. ¿Y de qué?
—De cataratas.
—¿Lo operaron?
—No. Lo empujaron.

Estampas de paz y buena voluntad universal
Un grupo de españoles está distribuyendo la dirección electrónica de Euskal Herritarrok, el brazo político de la banda terrorista (si algún día ganan se les llamará ejército de liberación, pero por ahora son terroristas) ETA. Dice lo siguiente:
«Enviad un mensaje a :  info@euskal—herritarrok.org con el mensaje : PAZ AHORA.
DISTRIBUYELO ENTRE TUS CONTACTOS» Todo esto está muy bien y parece un mensaje navideño positivo, pero un  poco más abajo pone:
«Tal vez no sirva de  nada... pero al menos vamos a joderles el sevidor a estos hijos de  puta».

El recien ingresado en el hospital contempla la poca comida que le dan,  debido a un severo régimen que debe hacer. Se toma parsimoniosamente la pequeña  taza de consomé, las dos hojas de lechuga y los 25 gramos de pollo a la plancha.  Al acabar le dice a la enfermera.
—¿Me puede traer un sello,  por favor?
—¿Un sello? ¿Por qué?
—Es que me gusta leer un  poco después de comer...

El titular de un popular  diario miamense rezaba así:
Lanzan revista sobre los  empresarios latinos
¿Hirió a alguien la revista?  ¿Y cuál de los empresarios la cogió?

En un barco, un civil pregunta a un marinero:
—¿Dónde está el  capitán?
—Por babor.
—Por babor, ¿dónde está el  capitán?

Un policia para a un conductor :
—¿No ha visto el stop?
—Sí,  pero es que no creo todo lo que leo.

El camarero al cliente:
—¿Cómo ha encontrado el señor el bistec?
—De milagro, oye, ¡¡¡de milagro!!!

Un destacado miembro de la Real  Academia de la Lengua aprovechó que su mujer estaba de viaje para llevarse a  casa a una amante. Pero la esposa regresó antes de lo previsto, entro en la  habitación y encuentra a su marido en plena faena.
—¿Pero que haces con esta  mujer en la cama? ¡Estoy sorprendida!
El académico, sin inmutarse,  haciendo gala de sus conocimientos lingüísticos, le  respondió:
—No, querida. El sorprendido soy yo. Tú estás  asombrada.

Un tío se mete un  castañazo en un accidente de tráfico, y resulta que sus partes quedan 'algo'  dañadas. Tal que en el hospital donde le atienden habla con el médico:
—Doctor, y ahora que pasará con mis partes?
—Me temo que están perdidas, habrá que operar y eliminar.
—Cómo? Está usted loco? Cómo se nota que es un médico del seguro!
Ahora mismo me voy a uno de verdad que seguro que me los cura en poco tiempo!
Tal que va a uno privado y le cuenta el caso.
—..y me digo que habría que quitarmelos. Menudo bestia. Como se nota que es del seguro. Y.... usted cree que habrá que operar?
—Que va, que va! No vamos a necesiar ni eso.
—Póngase ahí y bájese los pantalones.
Lo hace
—Bájese los calzoncillos
Lo hace
—Dé un par de saltitos....Lo vé, si se caen solos!

—Huola Duoctor! Miri qüe tuing un pruoblema: Puarlo mualament i la  mueva duona s'en fot de mi...
—Avia'm despullis que l'examinaré...
[Minuts més tard]
—Aja, el que m'inmaginava. El problema és que té un testicle més llarg que l'altre i això fa que li estiri les cordes vocals provocant aquest defecte en la parla... Amb una simple intervenció problema resolt! Li farem un trasplantament de testicle i ja està! Que m'en diu?
—Enduavant!
[Després de la intervenció]
—Que com es troba!
—Ui molt bé! Vaig a casa a explicar—li a la dona.
[UN COP A CASA]
—Maria! Maria! ja estic curat! curat! CURAT!
—Que t'han fet?
—M'han trasplantat el testicle que tenia tan gran!
—BURRO! Vull que tornis al metge i que li diguis que et posi el testicle.
Sino et deixo!
[El tiu torna al metge]
—Escolti doctor, miri, la m'ho he repensat i voldria que em posés el meu testicle...
—Aaaaa... Suanta Ruita, Ruita, Ruita, Luo qüe se dua yua no se qüita...

—Camarero, camarero, cuanto  tiempo ha estado usted trabajando aqui?
—Seis meses, señor.
—Ah, perdone, entonces usted no puede ser el que me atendio.

—Camarero, camarero, quisiera un vaso de te.
—Yo tambien, pero por  favor, mi vaso que este limpio.
—Si, señores.
Al cabo de un rato, vuelve el camarero y dice :
—Quien de ustedes me habia pedido el vaso limpio?

Un ciego está caminando por la calle con su lazarillo, en eso van a cruzar la acera y la luz del semáforo estaba en verde, pero el perro llega a la esquina y se para, mientras la luz está en verde, el ciego al no ver hace lo mismo.
Luz roja y el perro avanza. Los autos le pasan zumbando al pobre ciego, que hacía malabares para que no lo atropellen y por fin llegan al otro lado. Entonces el ciego mete la mano en un bolsillo de la chaqueta y saca un dulce. Se le acerca un tipo que había visto lo sucedido y le dice: Oiga, encima que el perro casi lo mata le va a dar un premio. A lo que el ciego contesta: No, que premio, le estoy buscando el hocico porque le voy a pegar una pataaaada!!

Lema del Colegio de abogados: EL HOMBRE QUE ES SU PROPIO ABOGADO, TIENE  POR CLIENTE A UN IMBECIL

Después de la ceremonia  nupcial el novio da las gracias al párroco y le pregunta ¿Cuánto le  debo?.
El párroco con un guiño le contesta « Deme solo lo que considere que vale  su esposa».
El recién casado le tiende un arrugado billete de cinco libras. El  párroco mira a la muchacha. y le devuelve cuatro libras.

Apuntes de la Caja Chica de una empresa:
Anuncio Solicitando una mecanografa $45.00
Flores para la mesa de la mecanógrafa $8.00
Sueldo semanal de la mecanógrafa $290.00
Rosas para la mecanógrafa $15.00
Caramelos para mi esposa $2.50
Almuerzo (mecanografa y yo) $75.00
Sueldo semanal mecanógrafa $400.00
Entradas cine mi mujer y yo $12.00
Entradas teatro mecanografa y yo $59.00
Caramelos para mi mujer $2.50
Sueldo semanal de Lillian $600.00
Entradas teatro y cena Lillian y yo $150.00
Minuta del médico (Lillian) $8076.00
Visón para mi mujer $7620.00
Anuncio solicitando mecanógrafo $45.00

Los psicóticos construyen castillos en el aire; los psicópatas viven en ellos; los psiquiatras cobran las rentas.

Un avión cae en picado. Un pasajero se despierta y le pregunta a la azafata:
—¿Vamos a tomar tierra?
—¿A tomar tierra? ¡Te vas a hartar de tierra!

Esto más que un chiste o  burla es una anécdota. Estaba intencionado como una parodia por la revista  satírica Gracia y Justicia, atacando la popularidad del Romancero gitano de  Federico García Lorca. Pero en vez de parodia me parece más bien una gracia  benévola.
Va un señor a la librería a buscar el popular libro.
—¿Tiene el Romancero  gitano?
—Lo siento, se me ha agotado. Tengo pedido diez copias a la  editorial.
—Bueno, pues por favor me guarda la mía debajo de la mesa, encima de una  piedra, a la sombra de la Luna, Luna.

En un incendio forestal, un grupo de bomberos se encuentra con submarinista colgando de una rama de un pino, se quedan perplejos y preguntan:
—Pero , que hace usted ahi vestido de esa forma tan lejos de la costa?
—Que que hago aqui!, estaba haciendo submarinismo y vino el maldito  hidroavion...

—Oye, ¿y tú desde cuándo llevas gafas?
—Desde que maté una mosca de un manotazo.
—Pues no lo entiendo
—Es que no era una mosca, era un clavo.

El mayordomo, con sonrisa hasta las orejas y en plan altivo:
¿Se puede saber de dónde viene el imbécil del señor a estas horaaaaaas?
A lo que el señor, también con sonrisa hasta las orejas, le contesta: «de comprarme un audífono, querido Ambrosio»...

Resulta que a Paco de Lucía le propusieron ofrecer un concierto en algún  país de Africa, y éste acepto. Tiempo tomó el avión y cuando sobrevolaba la  selva se estrelló enmedio de la selva, sólo sobrevivieron Paco y su guitarra. 
Al  rato, se le acerco un león con cara de hambriento y luego otro y otro... En ese  momento él se acordó de que había leido que la música calmaba a los animales y  muy nervioso se puso a tocar una canción. Los leones se calmaron y acostaron a  su alrededor, y el músico se tranquilizó pensando que se había salvado de morir,  cuando de repente, de entre los árboles salió un león furioso y se comió al  guitarrista, y uno de los primeros leones le dijo a otro: «¡¡Ves!!, ¡te dije  que el sordo nos iba a joder el  concierto!»
Dos macarras van  discutiendo a ver quien es el más cabrón de los dos:
¿Quillo, que yo soy más  cabrón que tú, hombre!
¿Que no tío, que no! ¿Yo a cabrón te doy un curro! 
¡Ah sí? ¿Pues mira!
Ve a una vieja que pasa por la calle y comienza a  darle una paliza impresionante. Con un bate de beisbol le golpea en la cabeza,  le da patadas en el estomago, le araña toda la cara y para colmo le roba el  bolso.
Satisfecho se acerca a su colega y le dice:
¿Qué! ¿¡Quién es el  más cabrón?! ¡Tú... o yo?
Pues yo, colega. Que esa era mi madre y no te he  dicho  nada.