Nueva York
Aunque había visitado la ciudad en varias ocasiones, fue en el verano de 2003 que empecé a considerar seriamente vivir en ella. Me atraía mucho su energía, monumentalidad, historia, emplazamiento y diversidad. En mayo de 2007, logré mi cometido. Actualmente vivo en Queens, uno de los distritos (o burgos) de esta inmensa ciudad.
Cuando digo que vivo y trabajo en Nueva York, la gente cree que lo hago en el centro de Manhattan. Nada más lejos de la realidad. Mi precioso apartamento en la zona de Forest Hills, en Queens, está a 16 kilómetros por carretera (13,5 en línea recta) del centro de Manhattan. Tardo más o menos 25 minutos en metro hasta Times Square.
Además, trabajo en Newsday, en Melville, Long Island, a unos 56 kilómetros. Por ahora ofrezco un enlace a mi poema favorito sobre Nueva York, de Enrique Jardiel Poncela, mi miniguía para entender el metro de la ciudad, una breve historia de Flushing Meadows y un compendio del clima de la ciudad. Además, aquí pongo la ubicación de las fotos que he sacado de la ciudad, y aquí está la lista de álbumes de fotos.
Aquí también actualizo mis restaurantes favoritos de Nueva York, a medida que los voy descubriendo.
Y también tengo mis sugerencias para los visitantes y paseos recomendados por Nueva York.
Sobre la ciudad en sí puedo decir mucho, pero prefiero ponerlo en labios de E.B. White, el autor de La telaraña de Carlota:
Hay aproximadamente tres Nueva Yorks. La primera es la Nueva York del hombre o mujer nacido aquí, que toma por segura la ciudad y acepta su tamaño, su turbulencia como natural e inevitable. Segundo, está la Nueva York del viajero diurno -la ciudad que es devorada por langostas todos los días y escupida todas las noches. Tercero, está la Nueva York de la persona que nació en otro lugar y vino a Nueva York buscando algo. Los viajeros diurnos le dan a la ciudad su intranquilidad como la marea, los nativos le dan solidez y continuidad, pero los colonizadores le dan su pasión.
- E.B. White, Here is New York