Iñaki
Iñaki es el equivalente euskera del nombre Ignacio, o por lo menos eso es lo que he escuchado gran parte de mi vida.
También he leído por algún lado que el equivalente en vasco de Ignacio es Íñigo y que Iñaki es un nombre vasco sui generis.
Sea lo que sea, gran parte de mi vida me he llamado con ese nombre.
Todo comenzó, según cuenta mi madre, en la capilla bautismal de una parroquia madrileña, durante el verano de 1968. Mi familia de pecadores decidió que debían administrarme el primer sacramento.
Total, en la reunión perfunctoria con el sacerdote, mi padre y abuela paterna expusieron sus razones para llamarme Emilio (como mi padre) y Manuel (como mi abuelo). No eran malas, sobre todo porque así había sido inscrito en el distrito de Buenavista en el Registro Civil de Madrid.
Sin embargo, mi madre pidió que me pusieran Ignacio, un nombre que siempre le había fascinado. Total, mi madre recuerda que fue tímidamente al cura y le «sugirió» ese nombre. Mi madre, que suele hacer las sugerencias a base de empujones.
En resumidas cuentas, el cura hizo caso a todo el mundo y el reverendo padre me bautizó ante Dios como Emilio Manuel Ignacio. Mi madre sonrió, mientras que a mi padre le pareció una victoria pírrica de las corrientes ignacistas.
No sólo era Ignacio mi tercer nombre, sino que además no constaba en ningún registro. Pero las madres saben lo que hacen, y desde entonces me llama Iñaki (a veces me llama nene, pero ese ya es otro tema).
La familia adoptó el nombre de Iñaki por comodidad, pues ya habían cuatro Emilios en la familia (mi padre y sus dos primos hermanos del alma, Emilio «El Largo» Guerra Moreno y Emilio «Chavarino» Guerra Chavarino y su hijo, Emilio Guerra Soriano). Y no había por qué confundirse con más Emilios.
Llegué a mi plena niñez con el nombre de Iñaki tan extendido que hasta en el colegio, que todavía repudiaba el renaciente nacionalismo vasco, me pusieron como Ignacio Guerra Bernabéu. Mi padre al principio no se podía creer que había sido vencido y arrebatado el nombre, pero así fue.
Hasta la fecha, mi familia me conoce como Iñaki. Mi madre me llamó directamente Emilio un par de veces, pero tanto a ella como a mí nos resultó demasiado incómodo. Utiliza el nombre de Emilio para localizarme, pero una vez que ya sabe que está hablando conmigo, recurre al cómplice Iñaki.
Mi hermana Marta me llama alternativamente Emilio e Iñaki, aunque más del primero. Existe una barrera idiomática, la que me obligó a ser llamado Emilio en inglés, y cada vez que Marta la cruza, cambia mi nombre. Lo mismo pasa con mi sobrino Eric.
Irónicamente, mi padre siempre me ha llamado Iñaki. Muchos insisten en deletrearlo de forma maketa, o sea, con la q en lugar de la k, pero siempre me ha gustado con la k.
En cuanto al nombre de Iñaki, ha hecho furor en España y tanto vascos como maketos lo utilizamos a granel.
El Iñaki más famoso es probablemente el locutor Iñaki Gabilondo, seguido de cerca del tristemente célebre terrorista etarra Iñaki de Rentería.
Otros Iñakis de renombre son Iñaki Mirena Anasagasti Olabeaga (político vasco, portavoz del PNV en el Congreso), Larrimbe y Riviere.