Dyango: esta es mi vida (II)

Esta entrevista en realidad es una narrativa en primera persona hecha por el cantante español Dyango (José Gómez Romero). Dyango me lo contó en el verano de 1998. Se efectuó en el restaurante Trattoria Don Bichi, el antiguo local del Rincón Argentino. No tiene mucho orden, pero se reproduce fidedignamente. Un extracto de esta entrevista fue publicado por el diario El Nuevo Herald de Miami en 1998. Esta es la segunda parte, la primera está aquí.

Cuando grabé con EMI el disco se llamaba Nostalgias. Curiosamente, mi primer éxito no fue en España. Durante mucho tiempo en España se hacía un tipo de música que era distinto a lo que yo hacía. Le cantaba al amor, no se llevaba, se llevaba lo más facilón, muchos grupos habían, los solistas nos costaba más.Considero que la música tiene que ser romántica, cuando percibo algo que me llega, tiene que ser ese tipo de música. Algo que te llene el corazón, una balada, los grandes maestros del jazz tocando baladas, eso a mí me vuelve loco. Esa ha sido mi manera de ser. La música para mi es el romance.

Tal es así que obtuve mi primer disco de oro en Argentina en los años 60, antes que mi país, y Argentina fue, Lejos de los Ojos, y que el director de esa cía.Era un sencillo, los cubanos presos políticos, de esta época dura que estaban en la cárcel lo hicieron su propio himno, y después me enteré.

Fue el primer país en América que fui en América, a los 24-25 años.y me asombraba el éxito que llegaba a tener. No había probado esto, con olor de multitudes, Dios mío, pero me están esperando. Me abrieron los brazos. Tal es así que he sido el único cantante que en esos 30 años no he dejado nunca de ir a la Argentina, incluso en momentos que era difíciles, que la moneda no valía nada, no había dinero.Yo siempre he pensado que ser agradecido es muy importante y aún sin ganar dinero Después ya el éxito fue por todos los lados, pero en Arg. Hay algo que me atrae mucho, y que me quieren.

Chile, Uruguay, Paraguay,

Pasa muy seguido, a mi hijo Marcos Llunas le está sucediendo tres cuartos de lo mismo. Como fuimos con una compañía mexicana, pues triunfa en toda América y en España ahora está empezando que ha representado a España en el festival de Eurovisión. No importa que sea tarde si la dicha es buena.

Duré dos años con esa cía discográfica y después me pasé a Zafiro, y no hacíamos ni siquiera LPs porque no existían, hacíamos discos de cuatro canciones o sencillos.

En el festival de Benidorm canté Si Yo Fuera él, las emisoras me declararon ganador pero la gente comenzó a decir que era tongo. Y canté con toda la gente silbando, pero me llevé el premio. Lo de la gente es jodido. La canción era infinitamente mejor a las demás, y votaban 60 emisoras de toda España. El mal de los españoles es la envidia, es unas de las pequeñas cosas que he intentado dar de ejemplo a mis hijos. La envidia tiene que estar fuera de nosotros. Siempre habrá alguien por encima de uno y no se les puede tener envidia.

36 discos grabados, toda mi vida dedicada por y para la música y si hay algo que resaltar que la gente lo hace como cantante.

Yo siempre cantaba tangos. Y juntos con los compañeros de EMI de Arg., siempre dijimos que un disco de tangos quedaría maravilloso. Pero yo siempre he pensado también, que el tango es algo muy particular, y que si algún día iba a grabar una cosa así, iba a hacerlo en buenos aires, donde se respira el tango y el romanticismo. Es una vieja ciudad europea. Y hay tango por todos los lados. Y decidí grabarlo allá en BsAs. Con los músicos, e hice un dúo excepcional con el mejor cantante de tangos, que muchos dicen que era Gardel, y yo dije que era el Polaco Guayeneche.

Y cuando grabé el disco busqué los tangos que más me impactaran, pasé de lo comercial, del volver, de la cumparsita, los más conocidos. Naranjo en Flor, Fuimos, pero lo hice con tanto amor y cariño que es una de las más grandes obras que he hecho. En aquel momento no tuvo mucho impacto, pero la gente que lo ha escuchado, es el único que ha calado hondamente en los tangueros. Dyango, nadie más que haya cantado tangos que no sea argentino, nunca va. El disco se llamaba Dyango Tango. Con bandoneones.

Hay cosas que te dan un sabor especial. Pasan los años y aquello parecía zas, pero era una gran cosa. Mucha gente, ese es de verdad.

Después de Argentina por todos los países. Hay dos centros de música en el mundo hispano: Argentina y México, donde la manera de interpretar mía me va muy bien. Y allá gané muchos discos de oro.

Y en Miami se me empezó a invitar, consecuencia de que en Cuba se me escuchaba mucho. Y claro.

Debe hacer casi 20 años, venía a cantar en el Miami Marina Stadium. Era una plataforma en medio del mar. Las barcas te veían. En Key Biscayne.

No había muchos cantantes de España, los más conocidos en sus países. Miami se me quiere tanto como en Argentina, creo que soy de los cantantes que más piden en las emisoras. Y tengo una relación insospechada con el público de Miami, han visto en mí un amigo más que un cantante. Y donde voy pues

Hace siete-ocho años. Conocí a Concha en un pasaje maravilloso, en esas cosas casuales que tiene la vida. Fui a tomar una copa en un Club que se llamaba Copacabana, y ella estaba tocando su piano y contaba sus chistes. Y yo veía que a la gente le podía gustar más los chistes que las canciones, pero yo como músico que soy, digo pero estas canciones son estupendas, estas canciones no las he escuchado nunca en la vida.

Y me acerqué e hice callar a mi mesa con la gente que estaba, para escucharla cantar. Me presenté, nos hicimos amigos, una de las grandes compositoras, el primer tema que grabé fue el que más te ha querido que fue éxito mundial.

Estuve nominado por el Grammy tres veces, pero en esta ocasión por esa canción, que nos fuimos a Los Ángeles, todo el mundo nos dijo que estaba ganado. Me iba a levantar y ganó José Feliciano. Hasta ahora votaban sólo los americanos, y es lógico si estaba Feliciano ganara, porque el cantaba en ingles. A Feliciano ni le importaba, porque ya me lo ha dicho a mí, siempre que aparece, lo gana.

Nunca he tenido casa en Miami, siempre he estado tentado, Soy un poco un raro. Me gusta volver, y me gusta volver al hogar. Podemos vivir en sitios distintos, mi casa. Me gusta mucha Miami.

Vivo enn Caldes de Montbui, en el bosque, a 24 kilómetros de Barcelona, desde hace 10 o 12 años. Soy de sierra y de mar. La montaña me gusta mucha. La vorágine de gira tras gira necesitas un poco de remanso, e incluso en un rincón de mi casa tengo un huerto. Me hace ilusión, crezco las mejores patatas de la provincia.

Nunca he luchado por la fama, aunque me ha venido, pero en cambio he luchado por hacer las cosas bien, haciendo música. Y tengo la suerte de tener entre mis cuatro hijos a dos cantantes como la copa de un pino. Marcos canta que te puedes morir, y ese va a tener éxito siempre. Es imposible. Y Jordi el pequeño, y ahí están los dos, es decir que si no cantaran bien. Me di cuenta cuando eran pequeños los dos que podían cantar. Con Marcos cantaba los temas de jazz que escuchaba yo con cinco años. Qué oído tenía para hacer eso.

De todo lo que podía ser en la vida hizo la putada de ser cantante. A los 18 años me lo dijo. Yo no quería porque es una profesión donde tienes que tener mucha suerte, tienes que valer mucho.

Tienes que tener padrinos, tienes que batallar y después seguramente todo y eso no vas a triunfar. Y si triunfas, tienes a mucha gente que te va a decir, es por su papá. Para mí es bueno porque lo puse en un estudio de grabación. Y no cantaba mal, que no resignó. Y se fue a estudiar y al cabo de los dos años el profesor me llamó. Maestro de carrera, me dijo que era una joya. Entonces ya no.

Y con Jordi ya ni me resistí, le escuchaba cantar y dije: “bueno, pues otro”. Ya me di cuenta que era imposible. Yo al escuchar a mi padre quería hacer esto y a ellos les pasaba lo mismo. Estamos unidos en la música, estamos unidos en el estudio de grabación y nos pasamos las horas creando música.

En mi vida he tenido dos mujeres, la madre de mis hijos, y Lydia y mi mujer actual que es María, que llevamos 12 años, 11 años.

A las dos conocí exactamente igual. Lydia celebraba su cumpleaños, cantando boleras, en la fiesta cantando, ella era una muñequita y bajé nos enamoramos.

A Betty Pino le dije en una presentación de premios que yo era el que más le había querido. Eso es por metáfora, se hizo esa fiesta con todos los compañeros, esa señora ha hecho mucho. Ha sido amiga de todos los cantantes los ha llevado, era la única que apoyaba de verdad y hacía cosas para que la música. Estuvimos todos en esta fiesta, y todos le daban sus piropos, sus cosas. Hay rumores falsos.

Tengo cuatro hijos, Marcos Llunas, y Jordi, que quiere, Luis, que el segundo, que ha estudiado para chef de cocina y Luján que ha estudiado para técnico de grabación. Le pusimos José Luján porque es la virgen de Argentina, porque se engendró allí. No sé si me gusta tener una hija, se les quiere igual. Estoy muy contento con estos varones, me han hecho muy orgulloso.

Ver la primera parte