Recompensa: Un millón por un milagro
Por Emilio Guerra, Univision Online
Natalia Lulova se puso a llorar cuando vio que no iba a ganar el millón de dólares. James Randi, director de la fundación del mismo nombre y escéptico profesional, descubrió su truco. Lulova, una niña rusa de 10 años que vive en Nueva York, decía que podía adivinar, con los ojos vendados, los colores que le mostraban.
Separa lo verdadero de lo falso
Pero no contaba con la astucia de Randi, que bloqueó los ojos de Natalia con cinta aislante, incluyendo una fisura en su nariz. De ser un portento inexplicable se convirtió en una niña vencida. Y James Randi se ahorró el millón de dólares que promete dar por una clara muestra de poderes paranormales.
El millón de dólares, proporcionado por un magnate de Internet que prefiere mantenerse en el anonimato, es uno de los imanes para no sólo atraer mucha publicidad sino para pregonar su creencia: los milagros, por lo menos los hechos por el hombre, no existen. En los últimos seis años, sólo dos mil personas se han interesado por el millón.
"Pero de esos, el 95 por ciento ni rellenan la solicitud", aclara Randi, que tiene cara de abuelo bonachón pero lengua de ateo impenitente. "Mucha gente tiene problemas a la hora de explicar en qué consisten sus poderes".
Una vez que el solicitante rellena la petición, se hace una prueba preliminar, y luego, teóricamente, una prueba final.
"Nadie por ahora ha llegado tan siquiera a la prueba final. Tengo ganas de que alguien apruebe la preliminar, que se haría con la presencia de la prensa", comenta.
Las pruebas de Randi son, según él, muy sencillas: describe tus poderes paranormales y luego reprodúcelos en un entorno controlado científicamente.
"Lo paranormal es todo aquello que no puede ser explicado por la ciencia o que viola cualquiera de las leyes de la ciencia", afirma Randi.
Aparte de su oferta, es famoso en el mundo entero por desmentir todas las representaciones de actividad paranormal, sin miedo de hacer un poco de activismo. Hace poco propuso, cuenta, que el célebre parasicólogo John Edward, famoso por comunicarse con los muertos, se sometiera a una prueba.
"Le enviamos una carta formal, que le haríamos una prueba que sólo tardaría 30 minutos. Nos contestaron que al señor Edward no le gusta la crítica...la gente que sabe que está haciendo trucos nunca se somete a estas pruebas", opina Randi.
La proliferación de pitonisos y mediums preocupa bastante a Randi, que pide regulación.
"La gente quiere respuestas fáciles, algo que no cueste trabajo. Por eso piden estas cosas, porque son románticas y tienen su magia. Al gobierno no le importa que pasen estas cosas, pero debería", asegura. "Tendría que intervenir para que no engañen a la gente".
Claro, hay una fina línea entre eso y la religión, y Randi se encarga de cruzarla él solito.
"Para mí, la religión es mitología pura. No digo que estas cosas no existan, pero si existen, demuéstrenlo. Pero ningún tipo de evidencia científica va a convencer a los creyentes. Yo sólo digo que la gente puede creer en lo que quiera, hasta en el Ratón Pérez, mientras no se metan con los demás".