Datos profesionales

Aunque no he estudiado periodismo, tengo más de trece años de experiencia en el ramo, como reportero y editor de mesa. He trabajado en prensa escrita y en Internet, cubriendo espectáculos, viajes, finanzas y noticias. Aquí tienes una selección de mis artículos favoritos.

En Newsday, soy el director del área de internet, a cargo del contenido diario de la web del periódico, el decimonoveno más leído en Estados Unidos. Empecé a trabajar en la web en mayo de 2007 y once meses más tarde fui nombrado director.

Newsday.com es la octava web de periódico más importante de EE.UU. y ha sido galardonada en numerosas ocasiones. En 2008 es finalista para un premio de mejor web de diario, por la revista Editor and Publisher.

Con una tirada de casi medio millón de ejemplares diarios, la publicación está basada en Long Island, a 55 kilómetros de Manhattan, Nueva York.

Durante más de seis años trabajé en Univision.com, la web de la cadena de televisión Univision. En Univision Online desempeñé varios cargos, entre ellos director de la miniweb de viajes por carretera Aventuras del Camino, director de Noticias y subdirector de canales locales. Univision.com tiene más de 10 millones de visitas únicas y más de 368 millones de páginas de contenido al mes.

Revista Mira!

«Es el concepto que yo llamo farándula plus», me dijo Roger Toll tras contarme su fascinante vida de periodismo ambulante en tres continentes. Me encantó él y el proyecto. A los seis meses, la política, mediocridad y exigencia de ganancias mandaron todo el concepto original al garete y tuve que buscarme otro trabajo.

Consejero.com

Bankrate.com en español

Pues a la larga me cansé de El Nuevo Herald o más bien me quemé. Edité la sección de Estados Unidos en este website de finanzas personales. Se acabó la intensidad del periódico y entré en una fase de trabajar poco y ganar mucho dinero, todo lo contrario que El Nuevo Herald. A los 10 meses me sedujo Roger Toll y me fui a trabajar con él en la revista Mira! Consejero.com fue tragado por el maremoto de fracasos de Internet y cerró sus puertas el 31 de agosto de 2000.

El Nuevo Herald

Entré a trabajar en este períodico en un puesto administrativo en la redacción, pero pronto pude empezar a escribir, que es verdaderamente fascinante. He conocido a muchísmas personas en este períodico.

En la redacción de El Nuevo Herald, pobre pero felizLo gracioso del tema es que el diario, en ese momento el diario en español más leído en Estados Unidos, era acusado por los sindicatos de ser reaccionario y por ciertos elementos de la comunidad cubana de ser comunista.

En los cinco años que trabajé allí, tuve el lujo de entrevistar a gente de la talla de Van Cliburn, Dyango, Joan Rivers, Yanni, Celia Cruz, Johnny Ventura, Abdalá Bucaram, Arnoldo Alemán Lacayo, Carmen Maura y muchos más.

Si quieres leer una selección de mis artículos, pulsa aquí.

PARA UNA LISTA COMPLETA (BUENO, CASI) DE MIS ENTREVISTADOS; PULSA AQUI 


The Word Factory

En España estaba desesperado buscando trabajo, hasta que conocí a José Luis Martínez Gutiérrez, y me contrató como traductor. Hice de todo un poco en lo que a traducción se refiere, y conocí muchos temas de seguros, medicina y defensa. La informalidad de numerosas empresas y entidades españolas quedaron patentes a la hora de pago. Después de muchos inconvenientes, carencias, disgustos y demás, opté por irme de España a mediados de 1.993. The Word Factory también se fue, pero en este caso, a la mierda.

Pioneer Shipping

En Pioneer entré a trabajar como ayudante de almacén en 1987. Pronto conocí a muchísimos camioneros y agentes de exportación. Fui recibidor de carga y agente de la sección de tráfico hasta que decidí irme a otra compañía que pagara más, lo cual no era difícil. En esa compañía me fue muy mal, tan así que decidí volver a España.
En este lugar he conocido a mucha gente querida como Ernesto Fong, Luis Bancroft, Isaac López Montaña, Angel Ceide y después a Justo Barroso y Chevy Armas.

Trabajos con mi padre

La verdad que aunque trabajaba de ayudante de oficinista con mi padre con un lujoso sueldo de 4.000 pts. a la semana ($35 USA en un país donde el costo de la vida estaba más alto que en Estados Unidos), no hacía mucho. Mi padre no me inspiraba, y cada vez que me podía escapar a vaguear, lo hacía. Mi lugar de escape predilecto era la sala de juegos de la Puerta del Sol, donde me metía a jugar y olvidar. Luego, mi padre me daba lo que en la oficina bautizamos cariñosamente como «la varita», o sea, broncas clásicas en las que te ponía nuevo, verde y a parir simultáneamente.

Mi primer trabajo

Mi primer empleo renumerado fue vender suscripciones de puerta a puerta del períodico The Miami Herald durante el verano anterior a mi último año de secundaria. Era espantoso, con el calor de Miami, llevar un fajo de períodicos y aguantar las miradas desaprobantes de muchos cubanos, que creían que el períodico estaba en contra de ellos. Muchas personas me abrían sus puertas y me ofrecían agua, aunque vender no vendía mucho. Me enseñó que las ventas no son para mí.