24 de Febrero de 2015

La última travesía

Abril de 1937. Mi abuela Patrocinio está en Valencia, a punto de embarcarse con su padre (disfrazado) y sus hijos en un torpedero argentino, huyendo del Madrid rojo que se cierne sobre ellos. 

Un par de días antes de zarpar, una señora valenciana da cabida en su casa a todo el clan, pues literalmente no tenían dónde dormir o comer antes de partir. Unos pocos días más tarde, gracias a la labor humanitaria de la armada argentina, estaban a salvo en Francia.

Tres cuartos de siglo después, mi tía Patrito recordaba este episodio, nuevo para mí, entre sollozos. "Por eso siempre intento ayudar a la gente porque sé lo malo que es no tener nada".

El que ahora se acuerda entre lágrimas de todo esto ahora soy yo. En un punto muy malo, muy necesitado de mi vida, mi tía, casi a escondidas, me dio cinco mil pesetas. En aquel entonces era un dineral y me vino como agua de mayo. El episodio en Valencia explicaba esto a la perfección. 

Mi tía falleció ayer, y la echaré mucho de menos. A veces la distancia fulmina las emociones y esta rara vida de inmigrante exiliado obliga a poner estos recuerdos en un rinconcito, ajenos a la vivencia cotidiana. 

En menos de un mes estaré en Madrid, y una de las cosas que ya no podré hacer es darle un beso muy grande a mi tía. Ahora está en otra travesía que deja  la del Torpedero Tucumán en plano menor.

9 de Febrero de 2015

Sueños de Lier

Decía Anaïs Nin, suma sacerdotisa de los diarios y erótica en general, que uno escribe para vivir lo acontecido dos veces, cuando sucede y cuando lo vuelves a relatar.

Algo por el estilo, en manera más modesta y limitada, sucede con las fotos. Debido a mis dolencias primaverales, dejé las fotos de mi viaje europeo a un lado. Las he ido subiendo a Flickr poco a poco, y hoy al poner las primeras de Bélgica me topé con este paisaje de Lier.

Estuve en Lier el 1 de abril pasado, haciendo una escapadita ferroviaria desde Amberes. Y, como siempre, deprisa y corriendo. Ese día tenía pensado ver Lier y Machelen, pero al ver el estado de los trenes de cercanías belgas, me contenté con Lier. Como casi todo Flandes, tiene su historia: Felipe el Hermoso y Juana de Castilla y Aragón se casaron aquí, junto al río Nete.

Al ver la foto me pregunto por qué no me senté en su malecón a pasarme un par de horas ese soleado martes, a casi 21 grados de temperatura.Son cosas que te cuestionas demasiado tarde, a posteriori. A veces las fotos cubren la brecha entre lo idílico y lo real.

En el mundo real, ya estaba un poco saturado de ciudades-postal como Utrecht, Leiden, Delft y Haarlem. Quería volver a Amberes a encontrarme con mi compañera de viaje y montarnos en el tren a Gante. Las cosas que le preocupan a uno cuando está de vacaciones. 

2 de Febrero de 2015

Era un 2 de febrero

En estas semanas, en 1987, volví a nacer. Me gustaría decir que literalmente, para resaltar la importancia de la fecha, pero no alcanza la exageración. Y este 2 de febrero, día de la Candelaria, di un paso de bebé, pequeño como importante.

Empecé hace 28 años a trabajar por mi cuenta. No por mi apellido ni por ser pariente de nadie, sino a ganarme el pan bajo el sol y sudor de la frente. Fue casi revelador y significó partir de cero.

El trabajo pagaba 4 dólares la hora, unos 8.200 al año. Al capataz le caí bien y pronto subí a 4,50 la hora. Era un empleo agotador, recibir carga en unos almacenes aledaños al río Miami. Rodeado de mugre, montacargas, sudor, contenedores y camioneros impacientes, me dedicaba a contar cajas y a dar el visto bueno.

Aparte, había que recibir coches (labor que implicaba buscar rasguños, mirar al cuentakilómetros y ver que funcione bien), todo tipo de materiales de construcción y los quisquillosos mensajeros de UPS.  Había días que me recorría 10 kilómetros de un lado del gigantesco patio al otro.

La segunda semana, con la tara de todo lo que me había sucedido en los meses anteriores, me puse muy enfermo. Me acuerdo que me tiré sobre un pallet, exhausto, y que varias personas me amenazaban diciendo "te van a botar".

Pero no lo hicieron, y entre el sudor y la mugre (las horas después de la lluvia eran las peores; salía literalmente vapor del suelo debido al calor) me hice con el trabajo. Mi familia me decía que me había convertido en obrero. Pero no, obreros eran los que cargaban cajas en los contenedores, entre la peste del grajo y la oscuridad. Yo era recibidor.

Fue el primer peldaño, luego tontamente reincidí y cometí muchos errores, algunos de ellos infantiles. Cuestiones de edad emocional. Lo que me pasa por haber nacido ese 2 de febrero.

20 de Enero de 2015

Al tercer desliz no va la vencida

Si algo soy, es terco. Me levanto rápido por tercera vez y evalúo el dolor. Puedo seguir andando, pero las callejuelas de esta parte de Riverdale están cubiertas de hielo. Es más prudente, me digo, irme a casa.

El problema es, claro está, que hay que salir de esta engorrosa urbanización del Bronx y para lograrlo hay que recorrer muchos metros más de calles con hielo. Me resigno, apechugo con el dolor de la pechuga y rodilla, y echo p'a alante.

La noche anterior había llovido a cántaros y aunque el termómetro dijo que no iba a helar, el H²O tuvo otras ideas.A uno o dos grados sobre cero, se formó el hielo.

El primer batacazo me lo di a orillas del lago Van Cortlandt, mientras calculaba el ángulo perfecto para dos bancos y el agua. Cuando resbalo, me importa más que los testigos sepan que no me haya pasado nada. En este caso da igual, porque a las 7 y pico de la mañana no hay nadie.

A photo posted by Emilio (@emilio_guerra_nyc) on


La segunda hostia viene en una callejón particular, de esos que hay que tomar para evitar un rodeo de 800 metros. Me gustaría decir que fue en circunstancias distintas y echarle la culpa al hielo, pero no, me podría haber confiado menos y frenado más.

El tercer patinazo se sigue a los pocos minutos. Es ya vergonzoso. Y eso que nadie me ha visto (creo). Ya tengo los vaqueros hechos polvo y las piernas ni se diga.

Me levanto rápido y decido continuar. En este tipo de paseo prefiero engañarme poco a poco, como si de un niño se tratara mi voluntad. Llegas a 10 kilómetros y lo dejas.  Cruzas el puente Henry Hudson y ya. Venga, que la cima de Washington Heights ya está aquí.

Y así, poco a poco, llego a la 103 con Lexington. Como el que no quiere la cosa  se ha pateado 31 kilómetros.

A finales de octubre del año pasado empecé a recuperar el ritmo, tras la funesta fascitis.  Desde entonces me he dado 6 paseos de más de 30 kilómetros y tres de 10 o más. Ya es casi imposible encontrar puntos sin explorar, pero confieso que lugares como Riverdale, Fort Tryon y Sugar Hill todavía me asombran.

Todo esto es una preparatoria para marzo: Berlín, Budapest y Praga me esperan. 

6 de Octubre de 2014

Nueve maletas, nueve bolsas de mano, una avispa y un gol con muñeca

6 de octubre de 1979, Aeropuerto Internacional de Barajas. El vuelo de Iberia a Miami sale en apenas dos horas pero nosotros, para variar, llevamos bastante retraso.

Amanecimos ese día relativamente mal. Yo todavía me estaba recuperando de una picadura de avispa en pleno dedo gordo del pie el día anterior. Oigo la radio en el salón que ha puesto mi madre, ni siquiera ha amanecido.

Casi después mi madre hace la entrega de llaves a los nuevos compradores de su chalet en un lugar remoto de la urbanización Río Cofio, en un punto remoto del pueblo de Robledo de Chavela.

Salimos a Madrid por la peligrosa carretera de la Cruz Verde, dejando el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial a un lado. De forma ajetreada llegamos a consigna en el aeropuerto, donde mi madre ha guardado un montón de  maletas de manera sigilosa.

Digo de manera sigilosa porque mi padre, que se separó de mi madre hace cinco años, no sabe que nos vamos del país, para nunca volver. De toda esta operación, que lleva meses rodando, este es el aspecto más insólito de todos: mi  madre lo ha logrado mantener en secreto a un grupo reducido de gente.

Entre ellos, mi hermana Marta, que me lleva un año y pico, y yo. Lo sabíamos hace meses y por varios motivos guardamos el secreto.

Al final fuimos los últimos en embarcar. Éramos el ejemplo clásico de exceso de equipaje (nueve maletas facturadas), con nueve bolsas de mano nos avalanzamos sobre la pasarela que llevaba al avión. Me acuerdo aún del zumbido de los motores del jumbo y de la última carrera, en la que una muñeca se salió de una las muchas bolsas que llevaba Marta.

Mi madre, como si de un fatídico penalti se tratara, metió la muñeca en la nave de una sola patada.

De esto hoy se cumple 35 años, y si hay alguna línea divisoria en mi vida, fue esta. Es el antes y el después tan brutalmente distinto que ya desde entonces nada fue igual. Ese día nos marcó a todos, pero conmigo tuvo una rara dicotomía, por un lado evitar los cambios en lo posible y por otro abrazar el cambio radical en momentos precisos. 

25 de Agosto de 2014

Y pasito a pasito, el paseo

La semana pasada decidí retomar lentamente los paseos. Entre la fascitis plantar y la cirugía estaba hecho un inerte total, y ni corto ni perezoso empecé.

El sábado pasado empecé en la salida sur del zoo del Bronx y llegué casi hasta Lexington y la 110.

Ayer hice un círculo empezando y terminando por Morris Park en el Bronx.

En ambos casos, 16 kilómetros, nada mal para volver a empezar. El sábado aspiraré a los 20.

Pensaba que estos paseos eran (y son) clave para mi salud física, pero me he dado cuenta la falta que me hacían para mi salud mental. No puedo poner aquí la cantidad de cosas que uno discurre y a la vez el descanso que supone para el cerebro la interrupción de estímulo electrónico.

Ha sido todo un redescubrimiento. Se hace camino al andar.

8 de Agosto de 2014

El derecho a que te dejen en paz

Te vi en el puente. Llevabas la cámara encima, buscando una toma de Manhattan, y en cierto modo era como si no hubieran transcurrido 23 años desde aquel fatídico viaje.

Ahí estabas, buscando una composición  y te topaste conmigo de refilón. Iba a saludarte, más que nada, confieso, para fastidiar. Elegí un término medio, señalar a mis tres guiadas un edificio nimio en la lontanza, mientras nos detuvimos cerca de ti.

Sin pestañear levantaste tus bártulos y te fuiste en dirección contraria.

Al principio me arrepentí de no decirte nada, de carearme y soltar alguna ironía ocurrente. Pero me doy cuenta que todos tenemos el derecho a que nos deje en paz la gente con la que no queremos tratar.

Que se tenga o no razón para el desprecio o no prestar atención da lo mismo. El desaire ajeno no es superior ni igual a ese derecho. Lo respeto. Y aunque no contigo sé muy bien lo que es ansiar que alguien te deje en paz, por muy irracional que resulte y muy cargados de razón esté.

Como diría el poeta, no quiero más que paz.

26 de Junio de 2014

Uno que pasa por aquí cuando cumple años

Es curioso, cuando quise retomar el blog, el destino me hizo una jugada.

Hoy cumplo 46 años, y si algo he aprendido en estos últimos 365 días es que el tiempo siempre te acaba alcanzado. Me acuerdo de mi cumpleaños hace 23 años, un terrible ejercicio de memoria.

Pero lo que también te recuerda el paso de los años es que solo se vive una vez.

El 24 de abril fui hospitalizado por una bacteria misteriosa. Pasé cinco noches de pena, y me di cuenta que donde menos limpio y cuidado he estado en mi vida ha sido en un hospital. No me extraña que la mortalidad sea tan alta dentro de estos centros, es muy fácil deprimirse y bajar todo tipo de defensa.

Por eso, al dudar entre cometer un exceso, me acuerdo de esos tristes días. Aquí, como en el Brasil 2014 para España, no hay partido de vuelta.

28 de Marzo de 2014

La taimada belleza de Ámsterdam

La ciudad es una especie de test de Rorschach, o si se quiere, un dibujo de Escher. Cada cual ve en ella lo que quiere, mientras no se aprecien las incongruencias. Se puede resaltar su aspecto pueril,posiblemente el más famoso, con su curioso Barrio Rojo y sus coffeeshops expedidoras de cannabis.

Pero quien se quede ahí ignora su talante señorial y bastante esnob, pese a las ínfulas igualitarias holandesas que también logra exudar.

Al final no casa, pero no importa. Hay que saberse perder en sus canales y plazas, sonreír a las bellas (algunas) señoritas que se exhiben impúdicamente en ventanales y santiguarse en la capilla del solemne y apacible Begijnhof. Da igual que al salir se huela a marihuana o escuche la campanita de un tranvía. Es toda una experiencia.

La culpa la tiene Colin Farrell

Bueno, en realidad, Brendan Gleeson. Me enamoré tanto de su película, En Brujas, que me entró una crisis de edad. A mis casi 46 años conozco poquísimo del continente que vio nacer. Y el viaje que iba a ser a España acabó siendo a Holanda, Bélgica y París.

Y aquí me veo, viajando por el viejo continente como semimochilero.Pongo mis apuntes de manera aleatoria y deshilachada. O sea, como vengo acostumbrando.

Mis fotos más recientes


Google dice que estoy...

Archivos

* Febrero 2015 * Enero 2015 * Octubre 2014 * Agosto 2014 * Junio 2014 * Marzo 2014 * Febrero 2014 * Enero 2014 * Diciembre 2013 * Noviembre 2013 * Mayo 2013 * Abril 2013 * Marzo 2013 * Febrero 2013 * Enero 2013 * Mayo 2012 * Abril 2012 * Febrero 2012 * Enero 2012 * Diciembre 2011 * Noviembre 2011 * Octubre 2011 * Septiembre 2011 * Agosto 2011 * Julio 2011 * Junio 2011 * Mayo 2011 * Abril 2011 * Marzo 2011 * Febrero 2011 * Enero 2011 * Diciembre 2010 * Noviembre 2010 * Octubre 2010 * Septiembre 2010 * Agosto 2010 * Julio 2010 * Junio 2010 * Mayo 2010 * Abril 2010 * Marzo 2010 * Febrero 2010 * Enero 2010 * Diciembre 2009 * Noviembre 2009 * Octubre 2009 * Septiembre 2009 * Agosto 2009 * Julio 2009 * Junio 2009 * Mayo 2009 * Abril 2009 * Marzo 2009 * Febrero 2009 * Enero 2009 * Diciembre 2008 * Noviembre 2008 * Octubre 2008 * Septiembre 2008 * Agosto 2008 * Julio 2008 * Junio 2008 * Mayo 2008 * Abril 2008 * Marzo 2008 * Febrero 2008 * Enero 2008 * Diciembre 2007 * Noviembre 2007 * Octubre 2007 * Septiembre 2007 * Agosto 2007 * Julio 2007 * Junio 2007 * Mayo 2007 * Abril 2007 * Marzo 2007 * Febrero 2007 * Enero 2007 * Diciembre 2006 * Noviembre 2006 * Octubre 2006 * Septiembre 2006 * Agosto 2006 * Julio 2006 * Junio 2006 * Mayo 2006 * Abril 2006 * Marzo 2006 * Febrero 2006 * Enero 2006 * Diciembre 2005 * Noviembre 2005 * Octubre 2005 * Septiembre 2005 * Agosto 2005 * Julio 2005 * Junio 2005 * Mayo 2005 * Abril 2005 * Febrero 2005 * Enero 2005 * Diciembre 2004 * Noviembre 2004 * Octubre 2004 * Septiembre 2004 * Agosto 2004 * Julio 2004 * Junio 2004 * Mayo 2004 * Abril 2004 * Marzo 2004 * Febrero 2004 * Enero 2004 * Diciembre 2003 * Noviembre 2003 * Octubre 2003 * Septiembre 2003 * Agosto 2003 * Julio 2003 * Junio 2003 * Mayo 2003 * Abril 2003 * Marzo 2003 * Febrero 2003 * Enero 2003 * Diciembre 2002 * Noviembre 2002 * Octubre 2002 * Septiembre 2002 * Agosto 2002 * Julio 2002 * Junio 2002 * Mayo 2002 * Abril 2002 * Marzo 2002 * Febrero 2002 * Enero 2002 * Diciembre 2001 * Noviembre 2001 * Octubre 2001 * Septiembre 2001 * Agosto 2001 * Julio 2001 * Junio 2001 * Mayo 2001 * Abril 2001 * Marzo 2001 * Febrero 2001 * Septiembre 2000 * Junio 2000 * Mayo 2000 * Abril 2000 * Marzo 2000 * Febrero 2000

Páginas de mi web

Personal
Quién soy
Quién soy (completo)
Iñaki
Cosas sobre mí
Circunstancias
Frases sueltas favoritas
26 de junio
Carlos
Mi madre
Mi padre
Guerritas
Fotos
Álbumes de fotos
Profesional
Entrevistados
Artículo: Carolina del Norte
Artículo: Dakota del Sur
Artículo: Shakira
Artículo: Mecano
Artículo: Kathleen Turner
Artículo: Olivier Martínez
Artículo: David Summers
Dyango: esta es mi vida
Entrevista a Dyango
Mi blog: Glosas emilianenses
Libro de visitas
English

Intereses
Clima
Máximas españolas
Mínimas españolas
España, valores totales
EE.UU. estados de la A a la K
EE.UU. estados de la K a la O
EE.UU. estados de la O a la W
Huracanes en Miami
Clima de Nueva York
Demografía
Principales municipios españoles
Principales municipios mexicanos
Principales municipios dominicanos
Provincias dominicanas
Españoles en EE.UU. Fotos
Fotografía
Ser gay
Amor gay
Cómo salir del armario
Cine gay
Citas gay
Consejos para parejas
Música mari.com

Geografía
Municipios más altos de España
Municipios más altos de México
Cartografía española
Municipios más largos
Cartografía oficial de EE.UU.
Cañón más profundo de EE.UU.
Humor
Carta a FNAC
Carta de solicitante
Chistes de Elián
Chistes gays
Chistes nacionalistas
Chistes de niños
Chistes de parejas
Chistes varios
Chistes religiosos
Preguntas del huracán
Sorpresa, sorpresa
Última hora
Fonética antigua
Nueva York
Una ciudad con dos ríos
Flushing Meadows
Metro de Nueva York
Clima de Nueva York
Paseos por Nueva York
Nueva York: Consejos turísticos
Mis restaurantes favoritos de Nueva York

República Dominicana
Playas dominicanas
Valle Nuevo
Religión y espiritualidad
La Biblia
La Biblia como guía sexual
La Biblia y la homosexualidad
El fundamentalismo
El literalismo bíblico
Viajes
El Gran Cañón
Parques Nacionales de EE.UU.
República Dominicana, 1990
República Dominicana, 1991
Reflexiones sobre el viaje de 1991
Centro-oeste de EE.UU., 1998
Suroeste, 2002
Noroeste, 2002
Ámsterdam y Austria, 2003
Gran Cañón, 2003
España, 2003
México, 2003
Suroeste de EE.UU., 2004
Pacífico de EE.UU., 2004
República Dominicana, 2004
México, 2005
España, 2005
Jalisco, 2005
México, 2006
California, 2007
Publicado con
Movable Type Pro 4.37