De vídeo por España
Iba a poner algo más barroco de música, pero al final me fui por el tópico y elegí la España de Emmanuel Chabrier.
Aquí puedes ver el vídeo en pantalla grande, y aquí en alta definición si tienes mucha banda ancha.

Me pasa en varios lugares de Extremadura, pero más intensamente en Trujillo. La ciudad cacereña se abre a mis pies, como una complicada matrioska urbana de esplendor congelado por tiempos mejores.
¿Por qué coño no he estado aquí antes? La respuesta es relativamente sencilla aunque no lo aparenta: porque durante todos esos años en los que comí mierda intentando subsistir en España de cualquier manera, incluida la salvaje, tendría que haber viajado más y recorrido ese país donde quería vivir.
O sea, Trujillo, por poner el ejemplo a mano, es el motivo subconsciente por el que quería vivr en España. Pero me tocó el papel del inmigrante a medias y no el del turista. En tres días de asueto suelto por Extremadura, me he percatado de esto.
La vida es lo que pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes. Y viajar es vivir, sin duda.
Nos cuenta don Eliseo Cardona, mejor escritor y fotógrafo que yo, que hay diferencias entre ambas formas de expresión. Curiosamente la escritura es más universal y la fotografía más fácil de ser universalizada (no es tan contradictorio como parece).
Pero para ambas es esencial el punto de vista: saber qué se quiere contar es a veces más importante que saber cómo contarlo. No me refiero al físico, sino más bien a las decisiones que tanto el fotógrafo como el escritor toma.
Y, como siempre, no tomar una decisión o ser pasivo es de por sí una determinación, una apuesta concreta. Cuando vi a estas dos personas sentadas frente a la fuente Revson del Lincoln Center, sabía que quería retratarlos. Podría haber salido mejor, pero el caso es que lo difícil ya ha pasado. Ahora solo toca hacerlo bien.
