Hace un par de semanas me levanté un sábado con buen humor, casi eufórico. Vi uno de mis programas favoritos en internet y me hizo mucha gracia, demasiada, de hecho. Más de la que tenía.
No me dio mucha importancia porque estaba de buen humor. Volví al dormitorio y zas, estaba impregnado de olor a marihuana. Resulta que como la casa es antigua, a veces hay filtraciones, y el vecino del piso de abajo ha dejado los cigarrillos de nicotina por algo más natural.
Debido a mi olfato, sólo yo me percato del olor. Creo que fuman demasiado abajo, pero allá ellos. Por lo menos este olor me gusta mucho más. Y me alegra la vida.
No me dio mucha importancia porque estaba de buen humor. Volví al dormitorio y zas, estaba impregnado de olor a marihuana. Resulta que como la casa es antigua, a veces hay filtraciones, y el vecino del piso de abajo ha dejado los cigarrillos de nicotina por algo más natural.
Debido a mi olfato, sólo yo me percato del olor. Creo que fuman demasiado abajo, pero allá ellos. Por lo menos este olor me gusta mucho más. Y me alegra la vida.

Comentarios ( 2)
A ver si resulta que la euforia estaba motivada por las filtraciones
Por Javier | 31 de Marzo 2009 a las 06:49 AM
no se por que me recuerda esto a una fiesta a la que fui el otro dia... en todo caso, la pase rebien...
bueno eso..
Por Gabriel | 1 de Abril 2009 a las 06:49 PM