«Me adelantaste a mil por hora con tu descapotable en el Northern State», me dice un compañero esta tarde.
Y la verdad es que ir sin capota en mi coche por el Northern State, una autovía «verde» con los rayos de sol y el viento fresco en tu cara es una maravilla. En los árboles y plantas por fin se adivina la primavera después de este helado invierno que aún perdura.
Cuando aceleras y desafías al viento te das cuenta que aunque los problemas son transitorios, siempre ocuparán un espacio importante en tu vida. Las miserias de hace 20 años son muy distintas a las de hace 15, y las preocupaciones de hace una década son muy distintas a las de hace un lustro o a las de hoy. Lo único que no cambia es mi inquietud al respecto.
Por eso quizá se aprecia más el exceso de velocidad en el Northern State, aunque tengas que ir arropado y sepas que la travesía se acaba. Sin lo malo no apreciaría tanto lo bueno, y por ello estoy agradecido. Y si silbo Mi jaca, más todavía.
Y la verdad es que ir sin capota en mi coche por el Northern State, una autovía «verde» con los rayos de sol y el viento fresco en tu cara es una maravilla. En los árboles y plantas por fin se adivina la primavera después de este helado invierno que aún perdura.
Cuando aceleras y desafías al viento te das cuenta que aunque los problemas son transitorios, siempre ocuparán un espacio importante en tu vida. Las miserias de hace 20 años son muy distintas a las de hace 15, y las preocupaciones de hace una década son muy distintas a las de hace un lustro o a las de hoy. Lo único que no cambia es mi inquietud al respecto.
Por eso quizá se aprecia más el exceso de velocidad en el Northern State, aunque tengas que ir arropado y sepas que la travesía se acaba. Sin lo malo no apreciaría tanto lo bueno, y por ello estoy agradecido. Y si silbo Mi jaca, más todavía.

Comentarios ( 1)
Al final todo es cuetión de "pasta", y que no falte, ahí está la verdadera libertad
Por javier | 18 de Abril 2009 a las 05:09 AM