He trabajado en varios periódicos, y aunque me encanta su energía y
disciplina a la hora de reportar las noticias. Pero después de trabajar
también en medios electrónicos, me doy cuenta de la cantidad de papel
que se desperdicia en los diarios.
Para cada reunión editorial (y hay por lo menos tres al día) se imprimen larguísimas agendas. Y cada vez que se hace una maqueta de páginas importantes se suelen imprimir también. Está tan arraigada la costumbre que sólo en la redacción hay más de 20 impresoras.
El otro día, para decirme que ya estaba listo un artículo, una editora me trajo una hoja de papel con el nombre del fichero en el sistema. Es un ejemplo anecdótico del desperdicio de papel.
Y no hablemos del producto final: cada abultadísima edición dominical del New York Times se lleva 75.000 árboles.
Por eso, cada vez que se anuncia el cierre o recorte de un periódico, siento que los millones árboles consumidos sonríen un poco.
Para cada reunión editorial (y hay por lo menos tres al día) se imprimen larguísimas agendas. Y cada vez que se hace una maqueta de páginas importantes se suelen imprimir también. Está tan arraigada la costumbre que sólo en la redacción hay más de 20 impresoras.
El otro día, para decirme que ya estaba listo un artículo, una editora me trajo una hoja de papel con el nombre del fichero en el sistema. Es un ejemplo anecdótico del desperdicio de papel.
Y no hablemos del producto final: cada abultadísima edición dominical del New York Times se lleva 75.000 árboles.
Por eso, cada vez que se anuncia el cierre o recorte de un periódico, siento que los millones árboles consumidos sonríen un poco.

Comentarios ( 1)
Pero el placer de tomar el primer café de la mañana leyendo el periódico no hay pantalla que lo iguale. El periódico es algo físico, Internet es virtual, palabra maldita, al menos para mi.
Por javier | 20 de Abril 2009 a las 04:15 AM