Exceptuando a Manhattan, cada distrito de Nueva York tiene una urbanización planificada en la cual sus promotores exigieron dos condiciones: viviendas unifamiliares de de cierto (alto) precio y la prohibición de vallas, verjas o setos que impidan la vista de las mansiones resultantes.Queens tiene su Douglaston, Brooklyn su Prospect Park South y (en menor medida) Ditmas Park. Aunque el primero también es espectacular (Douglaston tiene vistas a la Bahía de Long Island), el más exquisito de todos está en el Bronx: Fieldston.
La urbanización fue creada a principios de 1910 por su dueño, para posibilitar la construcción de mansiones y viviendas grandes. Poco después los primeros vecinos crearon una asociación que gobernaba las reglas de compra. Los interesados tenían que elegir uno de los arquitectos designados por la comunidad. No se podían edificar comercios, casas multifamiliares y el costo mínimo de la construcción era astronómico para la época: 8.000 dólares.
Posiblemente el estilo más común es el neotudoriano, seguido del neochateau francés y del neogótico. Pero las más interesantes son las más modernas, como el craftsman o el prairie school.
La coleccion de 257 viviendas es impactante por muchas razones. Quizá la primera es su falta relativa de privacidad. Cierto, a muchas, como en la foto de arriba, la vegetación les ayuda bastante. Pero no sólo no hay vallas ni verjas, sino que además el acceso es ilimitado. No hay garitas de seguridad ni guardias que impidan pasar. La única restricción es que nadie puede estacionar en sus calles ni estar en un pequeño parque con estanque en el medio del reparto.
Y, pese que he estado ahí varias veces, nadie ha salido a preguntarme por qué fotografío. Si además se tiene en cuenta que está en el mítico y temido Bronx, los contrastes con sus vecinos del este son espectaculares.
Con sus vecinos del oeste, en Riverdale, no tanto. Aunque parezca mentira, en esa zona hay mansiones más grandes y privadas. Pero eso lo dejamos para otro día.
