Es una de esas costumbres que adquirí en Nueva York. Al ser tan rara y a la vez que tiene que ser una convergencia de dos sucesos, uno de ellos nada común, cada vez que la ejerzo es todo un deleite. El otro día me pilló Carlos en el baño mientras lo hacía, y decidí que ya era hora de sacarlo a la luz pública.
Cuando nieva, me encanta ducharme con la ventana del baño abierta. Así veo la nieve caer. Aclaro que desde nuestra sexta planta no tenemos ningún edificio enfrente ni que es un acto de exhibicionismo. Sencillamente me encanta ver los copos caer durante las abluciones. Raro, cierto, y sí, mi bisabuelo posiblemente me hubiera detenido de haberme pillado.
Cuando nieva, me encanta ducharme con la ventana del baño abierta. Así veo la nieve caer. Aclaro que desde nuestra sexta planta no tenemos ningún edificio enfrente ni que es un acto de exhibicionismo. Sencillamente me encanta ver los copos caer durante las abluciones. Raro, cierto, y sí, mi bisabuelo posiblemente me hubiera detenido de haberme pillado.

Comentarios ( 2)
bueno.. si es un placer, como aca en el sur del mundo se la pasa lloviendo... igual disfruto cuando hay tormentas... ahi no hay nada mejor que una ducha caliente...
Por Gabo | 30 de Enero 2010 a las 01:39 PM
Me parece muy complicado observar algo mientras uno se ducha, como no sea a su pareja, y lo de la ventana abierta supone un derroche de calefacción, o los cristales no son transparentes ?
Por javier | 31 de Enero 2010 a las 04:52 AM