Desde niño he sido un pequeño desastre en lo que a organización se refiere, y mi falta de orden físico ha represanto un gran suplicio para bastantes seres queridos. Una de mis faltas es perder calcetines, y los pobres se quedan viudos en el armario, sin encontrar a su pareja.
Al llegar el invierno a Nueva York, la prenda perdida es el guante. Creo que ya he perdido unos diez en los últimos tres inviernos, y si no me equivoco, me dejé mis guantes el domingo en un restaurante de la estación terminal Grand Central.
Al llegar el invierno a Nueva York, la prenda perdida es el guante. Creo que ya he perdido unos diez en los últimos tres inviernos, y si no me equivoco, me dejé mis guantes el domingo en un restaurante de la estación terminal Grand Central.

Comentarios ( 1)
Te salva el que no hayas vivido en la época de los duelos
Por javier | 23 de Febrero 2010 a las 12:09 PM