Desde hace más de 20 años tenía ganas de ir al Salón de Té Ruso. Al principio creía que era, como su nombre anunciaba, un lugar ruso donde se consumía té. Posteriormente me fui informando de que era un restaurante ruso, creado por miembros exiliados del Ballet Imperial. Luego, que era un imán de luminarias y farándula, y por lo tanto un poco kitsch. Además de la política, el lugar tiene su historia. Tanto Ayn Rand como Woody Allen y Rowan Atkinson han sido sus habitués, y una tal Madonna Ciccone trabajaba en el guardarropa.
Total, que aprovechando un menú de descuento decidimos ir el domingo pasado. Francamente, aparte de lo kitsch y la comida cara, hay que ir una vez para conocerlo. Después pasa a la lista de lugares a los que mejor no volver.

Comentarios ( 3)
Eso sucede con muchos lugares, no puedes dejar de ir a verlos o estar en ellos, y luego tienes la sensación de "haber picado"
Por javier | 5 de Febrero 2010 a las 03:58 AM
Parece sacado de Alicia en el Pais de las Maravillas. La proxima vez q este por NYC me tienes q llevar
Por Marta | 6 de Febrero 2010 a las 07:59 AM
me quedo maravillada.....es precioso.
este salon lo vi en un capitulo de la serie gossip girl.como se llama en realidad el salon???tiene web??? gracias
Por yeiza | 26 de Febrero 2010 a las 06:01 PM