Siempre digo que hay una forma muy sencilla de distinguir a los visitantes a la ciudad de sus residentes.
Aparte de no cortarse a la hora de mirar un plano, los turistas suelen quedarse quitecitos cuando la luz roja de los peatones se enciende. Los neoyorquinos cruzamos, tras un vistazo perfuntorio.
Este fin de semana, debido al calorcito que ha hecho después del implacable invierno, se nos pudo identificar por ir en manga corta y por sacar muchas, muchas fotos a árboles en flor. La primera ha llegado a Nueva York.
Aparte de no cortarse a la hora de mirar un plano, los turistas suelen quedarse quitecitos cuando la luz roja de los peatones se enciende. Los neoyorquinos cruzamos, tras un vistazo perfuntorio.
Este fin de semana, debido al calorcito que ha hecho después del implacable invierno, se nos pudo identificar por ir en manga corta y por sacar muchas, muchas fotos a árboles en flor. La primera ha llegado a Nueva York.

Comentarios ( 1)
Lo de pararse cuando la luz está en rojo me parece un habito saludable, y tiene más que ver con el instinto de protección que otra cosa, pero si los autóctonos están dispuestos a saltarse el semáforo puede ser una metáfora de la supervivencia. Hay que saltárselo todo porque siguiendo las reglas no "se llega a nada " o no se sobrevive aunque resulte paradójico. Me lo creo a pies juntillasn
Por javier | 6 de Abril 2010 a las 09:50 AM