Una mañana pasé por ahí y lo estaban poniendo a prueba, sin niños. Me pareció un poco tétrico y para hacerlo más funesto aún añadí el tercer movimiento de la Primera Sinfonía de Gustav Mahler. Dura sólo un ratito.
« ¿Te querés casar conmigo? | Principal | Mis fotos en Revista U »
URL:
http://emiliopolis.net/glosas/mt-tb.cgi/1187
