Ed Stafford me da envidia de la sana. Acaba de terminar de andar todo el Amazonas, cubriendo todos los tramos a pie. Se puede asumir que es el primer ser humano que ha logrado tal proeza, acompañado en buena parte por su fiel guía, Gadiel «Cho» Sánchez.
Stafford llegó a Perú en junio de 2007, y esperaba que su proeza, una vez alcanzada la fuente del afluente más distante de la desembocadura durara unos seis meses. El 26 de abril de 2008 trepó la cima del Nevado de Mismi, y hoy, 860 días más tarde, alcanzó la desembocadura.
Francisco de Orellana apenas recorrió la parte navegable, y eso desde el río Negros.
Stafford se ha enfrentado a narcotraficantes, autoridades venales y tribus desconfiadas. Se peleó con su compañero original de viaje, Luke Collyer, a los tres meses de empezar y se enfrentó a una jungla que aparte de inhóspita (muchos pobladores se negaron a ser sus guías porque temían ser comidos por jaguares) es casi infértil en su suelo. Pero al final, con un generoso respaldo financiero, ha logrado su acometido. ¡Chapeau, chap!
Stafford llegó a Perú en junio de 2007, y esperaba que su proeza, una vez alcanzada la fuente del afluente más distante de la desembocadura durara unos seis meses. El 26 de abril de 2008 trepó la cima del Nevado de Mismi, y hoy, 860 días más tarde, alcanzó la desembocadura.
Francisco de Orellana apenas recorrió la parte navegable, y eso desde el río Negros.
Stafford se ha enfrentado a narcotraficantes, autoridades venales y tribus desconfiadas. Se peleó con su compañero original de viaje, Luke Collyer, a los tres meses de empezar y se enfrentó a una jungla que aparte de inhóspita (muchos pobladores se negaron a ser sus guías porque temían ser comidos por jaguares) es casi infértil en su suelo. Pero al final, con un generoso respaldo financiero, ha logrado su acometido. ¡Chapeau, chap!

Comentarios ( 1)
Constituye un ejemplo de lo que jamás imitaría, la sola idea de pasear por sitios peligrosos, insaludables y duros - climatologicamente y orograficamente - no lo encuentro ni divertido ni mucho menos agradable, me recuerda a esos alpinistas que acaban perdiendo la vida o los dedos de los pies. Donde está la satisfacción ?
Por javier | 8 de Septiembre 2010 a las 05:50 AM